Destapa el frasco del pasado, deja que su olor inunde esta habitación y dame un puñado de ideas, de sentimientos, de hechos, de verdades... que pueda guardar en el joyero donde atesoro cada minuto que paso a tu lado desde que nos conocimos.
Baila conmigo mientras me cuentas eso que tanto te inquieta o lo que te hace ser tan feliz. Explícame el motivo de tu risa, que tanto me agrada y el porqué no puedo dejar de sonreír cuando te veo.
Haz todo eso y prometo hacer yo lo mismo. Que los secretos entre dos, siguen siendo secretos. Dar a alguien la llave para que pueda destruirte y saber que solo la utilizará para entrar a comprobar que estás feliz, ¿hay mejor manera de confiar?
No hay comentarios:
Publicar un comentario