Porque siempre te han gustado los días soleados, y de repente un día lluvioso y frío te despiertas y no puedes evitar sin embargo, esbozar una sonrisa.
¿Por qué? Porque te das cuenta que la vida te está dando todo lo que puedes desear. Salud, un trabajo (por pequeño que sea), horas que invertir en ayudar a gente que, sin duda, lo necesita y algunas horas que puedes dedicar a saciar tus ansias de aprender e investigar siempre cosas nuevas. Tiempo para ti.
Una familia increíble, que te apoya a pesar de todo, que cree en ti y te anima siempre a seguir adelante y a luchar por lo que quieres, que no duda en darte ayuda si lo necesitas.
Amigos/as, de esos que están ahí siempre, a pesar del tiempo, a pesar de la distancia, a pesar de las palabras que les hayan podido herir en momentos en los que el dolor u otras circunstancias no te permitían dirigirte a ellos con más tacto.
Y sobre todo, alguien, no un alguien cualquiera, ese alguien que te hace sonreír cada vez que piensas en él o lo ves por primera vez en el día. Ese alguien que está ahí a cada minuto, estés como estés y que no permite que decaigas en ningún momento. Ese alguien que hace que las heridas que nos va provocando la vida duelan un poco menos. Ese alguien en el que confías para todo y jamás dejarías por nada.
Porque la vida hoy te da todo cuanto puedas desear, pero mañana... mañana algo podría desaparecer. Mañana puede mermar tu salud, un accidente puede hacer que pases algún tiempo realmente jodido, mañana un amigo puede traicionarte, mañana podría ocurrirte cualquier cosa...
Pero lo que cuenta es hoy, y hoy todo es perfecto. Hoy disfrutas a pesar de ser un día lluvioso y haber perdido el autobús, de llegar a casa hasta las rodillas de agua... Porque hay que saber disfrutar de los pequeños placeres de la vida, pero también hay que saber agradecer las grandes cosas que la vida nos regala y no siempre las tenemos en cuenta
muuyyy bonito :)
ResponderEliminarmerci!! =)
ResponderEliminar