viernes, 21 de enero de 2011

Llueve...

¿Qué hago aquí? es la única pregunta que pasa por mi mente de un tiempo a esta parte... Y ni siquiera sé en qué punto del camino me hallo... Ahora llueve y me cobijo bajo esta palmera que apenas evita que unas cuantas gotas choquen contra mi rostro. El frío me cala hasta los huesos, pero me niego a resguardarme, estoy cansada de huir y quiero seguir luchando.

Una sonrisa ilumina mi cara hace tiempo, y es que he aprendido a disfrutar de cualquier cosa por pequeña que sea. Ya no me lamento de lo que hubo o pudo haber, he aprendido a caminar sin caer contra el suelo una y otra vez... Es cierto que a veces me tambaleo, pero esos momentos me sirven para demostrarme a mi misma que soy capaz de seguir en pie pase lo que pase.

Y aprendí a vivir sin ti, pero no puedo evitar echarte de menos. En las sombras sigo luchando, y créeme que no me quedan razones para ello, ni siquiera sé de donde saco fuerzas. Pero el camino hasta aquí fue duro, esperaré a que pase la tormenta... Y cuando salga el sol, quizás haya cambiado mi rumbo, pero hasta entonces, yo me quedo aquí, disfrutando este espectáculo... Porque todos los momentos, tienen algo que admirar.

martes, 4 de enero de 2011

Nunca antes...

Nunca antes vi el día tan gris. Nunca antes noté el frío de esta manera, a pesar de haber presenciado inviernos bastante más gélidos. Nunca antes te sentí tan distante a pesar de tenerte al lado... Nunca antes había percibido todo de esta manera, desde esta perspectiva. Porque ya pasé lo peor, y hoy por hoy ando protegida por muros que tanto esfuerzo me costó construir y que tan sólidos permanecen y sin embargo, para ti son tan fáciles son de atravesar con sólo un gesto.

Nunca antes anduve tan perdida, atrapada en este laberinto del que unos días me muestras tan sencilla la salida y otros la complicas hasta la saciedad... Nunca antes tuve la sensación de tenerlo todo y a la vez no tener absolutamente nada. Tenerlo todo, porque con sólo una mirada o respirarte cuando te siento cerca haces que pueda estar en un lugar especial, tocando el cielo... Y no tener nada, porque cada vez que me desprecias, huyes o no te veo, el mundo se me viene encima y no encuentro la fuerza para seguir al pie del cañón, hasta que te acercas de nuevo...

Nunca antes a pesar de sentirte tan distante, estuve tan segura de que olvidarte NUNCA fue fácil... (y ya no sé si lo que quiero es poner todo mi empeño en  mandarte al olvido o agotar hasta el último aliento para hacer que regreses)

domingo, 2 de enero de 2011

Buscando (te)...

He excavado en lo más hondo de mí misma, he buscado en todas partes y te aseguro que ya no queda nada de esperanza para seguir a la expectativa de tu llegada. Viniste a visitarme en un sueño y eso es lo poco que me queda de ti... Sé que puedo mantenerme a la espera, que ilusión hay en algún lugar, escondida o ignorada, pero ya no está al alcance de mi mano. La tienes tú y si no apareces pronto para prestarme un poco, este sinvivir acabará quemándome tanto que la olvidaré y seré capaz de vivir sin ella, lo que aún no sé es el precio de esto...

jueves, 30 de diciembre de 2010

Comienzo...

Penélope, mi nombre en este blog. La mayoría de los que pasen por aquí conocerán la historia de Penélope, cuya constancia le llevó a reunirse con su amado, Ulises, tras 20 años de intensa espera en los que destejía por la noche lo que había tejido durante el día con el fin de evitar ningún compromiso con cualquier otro hombre. A pesar de las afirmaciones sobre la muerte de Ulises, ella siempre sintió que volvería, y la espera valió la pena...

 En estos momentos, y a lo largo de estos últimos años, me he sentido así... como Penélope en Ítaca, divisando cada mañana el mar, esperando una noticia, un mensaje, una llamada... Levantábame al alba y corría por la playa con la vana esperanza de divisar algún barco...

Nunca apareciste, y cada mañana llevo a cabo el mismo ritual: despierto, me aseo y luzco mis mejores galas para ir a recibirte en el puerto de la vida, pero aún no has dado señal alguna.

Y cada vez que alguien me dijo: "No esperes, ya marchó hace mucho, es probable que no venga más..." yo me limité a asentir pero cada vez siento más cercano tu regreso. He soñado muchas noches que volvías para quedarte conmigo, y cuando el sol iluminaba mi cara al despertar, me daba cuenta de que todo había sido producto de mi imaginación.

Otras veces, caminaba ya despierta hacia el mar y me pareció vislumbrar señales de alguna embarcación que se dirigía hacia aquí, pero ya no sé lo que es realidad y lo que no lo es. Únicamente, me queda esperar que regreses y juntos podamos contarnos lo que hemos callado todos estos años...

INTRO

Antes de nada, saludar a todo el que pase por este blog que acaba de nacer casi a la vez que el nuevo año. Suelen hacerse propósitos con el año nuevo, pero se puede decir que esto ha sido pura coincidencia. LLevaba tiempo planteándome crear un blog donde poder expresarme libremente, donde poder publicar un texto, una poesía... cualquier reflexión sin tener por ello que dar explicaciones.

Suelo (o al menos solía hasta hace bien poco) ser una persona soñadora, pero la vida nos enseña... Nos hace cambiar de ideas, de estados, incluso modifica una parte de nosotros... Lo cierto es que a pesar de romperse los sueños y cortarme con los pedazos que quedaban de ellos, la vida me enseñó que hay que seguir soñando para seguir viviendo, ¿qué sería la vida sin ilusión?

Conozco a muchas personas (demasiadas diría yo) que nunca se plantearon la posibilidad de soñar e ilusionarse, puedo decir que hasta he llegado a comprender esta postura: sin ilusión no hay dececpción. Pero hasta ahora he comprobado que la ilusión te hace ser feliz día a día, aparece en las pequeñas cosas (y en las grandes) y unas veces se gana y otras se pierde... Pero la vida es un gran juego, y como tal, merece ser jugada momento a momento y no limitarse a ser un mero observador. ¿Juegas?